Desalojo de la Villa San Luis: Segregación y pugna político-social Las Condes – 1973


Desalojo de la Villa San Luis: Segregación y pugna político-social
Las Condes – 1973
Karen V. Oyola Espinoza; karenoyolae@yahoo.com


RESUMEN

El presente trabajo tiene por objeto problematizar sobre los programas de reubicación de población durante el Régimen Militar, completamente opuesto a idénticos programas de la Unidad Popular, a través del estudio e investigación del caso del Desalojo de la Villa San Luis, ejecutado a partir del año 1973.

Por medio del caso estudiado, ejemplificar las motivaciones y características del programa de reubicación de población en la Región Metropolitana; su forma de ejecución y el contexto histórico que lo enmarca.

Además, dar cuenta de la violencia en la concreción de la reubicación de la población desalojada de San Luis, que se desarrolla en un contexto de violencia política y violación de Derechos Humanos.

DESALOJO – VIVIENDA – VIOLENCIA POLÍTICA – DISTRIBUCIÓN DE POBLACIÓN

  
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En 1971, el gobierno de la Unidad Popular a través de la CORMU (Corporación de Mejoramiento Urbano)  comienza la construcción de un complejo de departamentos, en el terreno del ex fundo San Luis, en el corazón de Las Condes, con el propósito de dar urgencia a las demandas habitacionales que habían quedado sin respuesta en los gobiernos anteriores[1]. Se edificaron un total de 1038 departamentos, que según las políticas habitacionales de la época, se “preasignaron” a diferentes campamentos y comités de familias sin casa existentes en Las Condes[2]. En abril de 1972, comenzó la entrega de estas viviendas, previo Concurso Oferta[3] a los asignatarios en conformidad a las nóminas debidamente registradas en la CORHABIT (Corporación de Servicios Habitacionales), institución encargada de estas asignaciones y la recaudación de los dividendos respectivos[4].

La correcta y legal asignación de estas viviendas, de acuerdo a los decretos y normas vigentes en la época, se ve modificada días después del golpe militar. En 1973, San Luis convertido en un complejo habitacional de departamentos, que a esas alturas llevaba el nombre de  Población Ministro Carlos Cortés, comienza una perturbadora transformación.  El 14 de septiembre de ese año, los militares irrumpen en las viviendas, dando paso a una seguidilla de abusos y vejámenes, hacinamiento e injusticias, que van a culminar en  un programado  desalojo masivo y abusivo de las familias que las habitaban.

Poco a poco las familias comienzan a ser desalojadas el mismo año 1973, transportados en camiones de basura y avisados con  pocas horas de anticipación.  Los muebles y pertenencias son arrojados por los balcones, la violencia desmedida no escapa a lactantes, los que reciben golpes e insultos, ante la impotencia de sus padres[5].  Las familias, en reemplazo de sus departamentos, avaluados en 25 millones de pesos[6], reciben viviendas abandonadas por militares, en precarias condiciones y destruidas; casas convertidas en basurales, sin ventanas e implementos básicos[7].  A medida que los departamentos van siendo desalojados, son apropiados por familias de oficiales de Ejército[8].

El desalojo de la Villa San Luis, iniciado el 14 de septiembre de 1973, tres días después de ejecutado el Golpe Militar, constituye el eje central de este trabajo, por el cual, se pretende demostrar constituye un antecedente de las decisiones y ejecuciones en cuanto política de vivienda y distribución de la población, efectuadas por el Régimen Militar.
En qué medida, este antecedente es “el botón de muestra” de la distribución y segregación de la población en Santiago.¿Qué propósitos políticos se pueden identificar en el desalojo de la Villa San Luis de Las Condes?

Para esta investigación, recurrimos a entrevistas de pobladores que vivieron y fueron desalojados durante el año 1973 y que desde 1997 se organizan en un movimiento que reclama sus derechos que fueron violados por el Régimen Militar, esta agrupación llamada “MOVIMIENTO RECONQUISTA DE NUESTROS DERECHOS” esta integrada principalmente por pobladores erradicados a la Comuna de Renca.  También revisaremos documentos y la entrevista de uno de los Arquitectos realizadores del proyecto, Director de la CORMU durante el Gobierno de Salvador Allende y que actualmente apoya las demandas de la agrupación de los pobladores desalojados, Miguel Lawner.

Las problemáticas habitacionales constituyen una de las principales reivindicaciones históricas que la sociedad demanda al Estado, por tanto, la construcción de complejos de viviendas no tan sólo es un problema social, sino también, es  un problema político, por lo cual, el Gobierno debe intervenir derivando de ellas claras y “concientes” políticas de construcción y reubicación de la población. En cuanto a ello, movimientos de población ya sea a través de la violencia –como en el caso San Luis- o por políticas de construcción de viviendas básicas o la reubicación de campamentos, derivan de una intencionalidad política  de parte de los agentes del Gobierno, que repercuten a nivel social.

El caso San Luis, es el antecedente de una política urbana, totalmente opuesta a la del Gobierno Popular de Salvador Allende[9].

La hipótesis central de este trabajo es demostrar que el estudio general de los desalojos y en particular el Desalojo de San Luis, puede evidenciar la puesta en marcha –violenta o no- de políticas de distribución poblacional de la Ciudad de Santiago que comienzan a enraizarse en las políticas de Estado.

Debido al contexto y coyuntura histórica en que se lleva a cabo el Desalojo de San Luis, de Dictadura Militar, por tanto, de represión y ocultamiento, el desalojo pasó desapercibido para la prensa y la población nacional en general, no constituyó en ningún caso una pugna y no se generó ningún movimiento inmediato de confrontación (porque el contexto no lo permitía) no hubo manifestaciones públicas, ni organización por parte de los desalojados.

Para lograr nuestro propósito central, primero nos referiremos a la historia de la Villa San Luis, la construcción del complejo habitacional, las políticas vigentes de la época, la asignación de los departamentos, el desalojo de 1973 y como el complejo va sufriendo transformaciones, reasignaciones, variando de dueños, desde su construcción hasta 1991.

En segundo lugar trataremos sobre las familias desalojadas, su experiencia de desalojo y la organización posterior, en relación a la lucha por conseguir, de algún modo, la restitución de sus derechos e indemnización por las pérdidas materiales.

Por último, revisaremos a groso modo, otros desalojos y erradicaciones  realizados durante la Dictadura Militar. Esta revisión se torna importante para poder confirmar nuestra hipótesis central.

Es importante mencionar, que las motivaciones para elaborar el presente trabajo se enmarcan en el interés por presentar como se va estableciendo, a través de las ejecuciones y políticas de la Dictadura Militar, la segregación de la población en la Ciudad de Santiago.

Agradecemos  la desinteresada ayuda de don Miguel Lawner, Arquitecto encargado de la edificación de los departamentos en la Villa San Luis y a los antiguos moradores de éstos, Juana Erices y Manuel Yévenes, que actualmente integran el “Movimiento reconquista de nuestros Derechos”. Y la ayuda incondicional, en la corrección de este escrito de mi amigo entrañable, Iván Villablanca Canales, siempre estarás en mi memoria.

LA VILLA SAN LUIS, UN FUNDO EN DISPUTA

1.- El Fundo San Luis
El Fundo San Luis, uno de los últimos predios existentes en Santiago durante los años sesentas, era una propiedad de 153 hectáreas, que hasta 1970 permaneció como un sitio eriazo[10]; ubicado en el corazón de Las Condes, entre Avenida Kennedy como límite Norte hasta Los Militares por el sur, entre Américo Vespucio al poniente y Nuestra Señora del Rosario por el oriente[11]. Se testó su sucesión a favor de beneficencia[12], pero esta voluntad fue objetada por sus herederos, provocando una disputa legal que paralizó su utilización durante varios decenios[13].

En 1967,  a través de la CORMU se logran expropiar los terrenos del Fundo San Luis,  conforme las atribuciones otorgadas por su Ley Orgánica[14]; pudiendo así en 1970, el Gobierno Popular, disponer de los terrenos en servicio del Programa de Gobierno de Salvador Allende.

El Fundo San Luis se transforma así en un patrimonio simbólico para la Ley de Expropiación, tanto de Eduardo Frei, como la de Salvador Allende, significando un duro golpe a la oligarquía chilena de la época.

2.- Complejo habitacional, Población Ministro Carlos Cortés
Una vez expropiado los terrenos que conformaban el Fundo San Luis, el Gobierno de la Unidad Popular, comienza en febrero de 1971, a través de la CORMU, la construcción  del complejo habitacional, dirigido a familias sin casas y habitantes de campamentos de Las Condes, en concordancia con el Programa de Gobierno y en respuesta a las demandas habitacionales de la población.    

Mediante el procedimiento “Concurso Oferta”, se asignaron siete sectores a diferentes Empresas Constructoras y al Departamento de Ejecución directa de la CORMU. Se edificaron un total de 1038 departamentos, que según las políticas habitacionales de la época, se “preasignaron” a diferentes campamentos y comités de familias sin casa existentes en Las Condes.

En abril de 1972, comenzó la entrega de estos departamentos a los asignatarios en conformidad a las nóminas debidamente registradas en la CORHABIT.

En paralelo a la construcción del complejo habitacional, en   1971 por iniciativa del Comandante en Jefe del Ejército, General Carlos Prats, se constituyó el Convenio Ejército de Chile -  CORMU[15] destinado a formular un Plan habitacional para las necesidades del Ejército a lo largo de Chile.  En representación del Ejército se desempeñaron como vicepresidentes el General Oscar Bonilla, durante 1972 y el General Arturo Vivero Avila, en 1972 – 1973;  Presidente de tal convenio fue designado el Director de la CORMU, el Arquitecto Miguel Lawner.

Este convenio inició en Santiago dos conjuntos habitacionales,  la Villa Militar del Oeste, ubicada en Maipú y la Villa Militar del Este, en el sector vecino a la Escuela Militar, del Fundo San Luis, el programa asignó un paño de doce hectáreas del Fundo, para la construcción de 1.000 departamentos.  El terreno del Fundo, adjudicado al Ejército, fue absolutamente independiente del resto del terreno que siguió perteneciendo a la CORMU  destinado  a viviendas para los postulantes del MINVU o de la Caja Central de Ahorros y Préstamos; y a parques o equipamientos diversos, señalados en el Plano Seccional que reguló todas las construcciones a levantar en ese lugar.

La construcción del complejo habitacional continúo su edificación en forma totalmente independiente a la acordada para las Fuerzas Armadas[16], hacia 1971 cuando recién habían comenzado las obras, se encontraban preasignados 787 departamentos a los diferentes comités de pobladores[17], en 1972 se hicieron entrega de las primeras 250 viviendas[18], que ha esa fecha había sido bautizada como Población Ministro Carlos Cortés, en homenaje al Ministro de vivienda fallecido en 1971[19], y bajo cuyo mandato se construyó la primera parte del programa habitacional. Ya para 1973, y con parte de su proyecto en construcción, San Luis estaba convertido en un complejo habitacional de departamentos, habitado por familias constituidas mayoritariamente por trabajadores que ejercían funciones de servicio; jardineros, criadas, lavanderas, chóferes como también pequeños comerciantes y obreros[20].

3.- Irrupción militar y desalojo ilegal
El 14 de septiembre de 1973, a pocos días del golpe, los militares irrumpen en el complejo habitacional Población Ministro Carlos Cortés con parte del proyecto de viviendas en construcción, comenzando un desalojo violento y arbitrario de las familias asignadas para su ocupación, por las vías legales existentes en la época, y a pesar de que éstas habían cumplido con la normatividad exigida y con el pago de sus dividendos[21].

Los primeros desalojados fueron las familias identificadas como dirigentes de la población[22], los que fueron trasladados en camiones basureros a viviendas  abandonadas del Ejército, en la periferia de Santiago. Algunos fueron instalados, en precarias condiciones, en viviendas mal mantenidas, sucias y con una construcción de más de 14 e incluso 30 años; en las comunas de Renca y la Granja; o simplemente arrojados en potreros alejados[23]

En sustitución a las familias desalojadas, el Ejército instaló a personal del cuadro permanente o suboficiales de la Institución[24]

En diciembre de 1978, culmina una sucesión de  desalojos masivos, con las últimas 112 familias, siendo así, desalojadas un total de 900 familias, de un bien raíz obtenido con total legitimidad. El primer desalojo se ejecuta el mismo año del Golpe Militar, en 1973; el segundo y ya programada expulsión en 1976 y el último en 1978.

A pesar de esta ejecución, permanecen cerca de 100 familias, en los bloques del sector  Nº7, sin saberse las causas de esta excepción, que en 1988 fueron presionados por el SERVIU, para abandonar sus viviendas, aludiendo a una ocupación ilegal, por tratarse de viviendas militares; pero logra evitarse.

El desalojo comienza con los funcionarios de Ejército atrincherados en el sector[25], hacinando a las familias en sus departamentos, prohibiéndoles el libre transitar y obligándolos a permanecer dentro de sus hogares, sin posibilidad alguna de salir[26], obligándolos a una rutina injusta. Comienza así una tortura sicológica, donde los militares irrumpían en sus departamentos a cualquier hora del día o la noche, para “revisiones de rutina”[27], si no cumplían con las exigencias, autoritariamente impuestas, eran castigados, amedrentados e incluso baleados[28].  Las cercanías de la Villa con la Escuela Militar, facilitaban de alguna manera este abuso, y tal vez, determinaron el desalojo.

Los legalmente habitantes de los departamentos de la Villa San Luis, con dividendos al día, comienzan a cancelar a 20 años plazo, una casa habitación antigua y usada, como vivienda nueva, con deudas de luz y agua, perdiendo todo el dinero correspondiente al ahorro y los dividendos cancelados para sus nuevos departamentos[29]. Mientras sus “legítimos”  departamentos son reasignados a familias y funcionarios de las Fuerzas Armadas[30].

4.- De Población Ministro Carlos Cortés a Plan Inmobiliario Privado
Veinte años después, el mantenimiento del conjunto habitacional, por parte del Ejército y como de la Municipalidad de Las Condes, evidenció una precariedad enorme, muchos departamentos fueron desmantelados, parcialmente destruidos; los  jardines y áreas de estacionamiento descuidados y la  iluminación exterior casi inexistente[31].

El 12 de diciembre, un día después de la elección de Patricio Aylwin como Presidente de la República, el SERVIU METROPOLITANO (aún bajo el mandato de las autoridades del régimen militar), transfirió al Ministerio de Bienes Nacionales los Lotes 13-A, 14-A, 15-A, 16-A, 17-A, y 18-A de la llamada Villa San Luis de Las Condes, mediante  escritura pública inscrita a fs. 89074 Nº 63.726 del Registro de Propiedad de 1989 del Conservador de Bienes Raíces de Santiago[32].

El 21 de junio de 1991, mediante Decreto Nº 38, exento del trámite de Toma de Razón por la Contraloría, el Ministerio de Bienes Nacionales, destinó al Ministerio de Defensa Nacional, Subsecretaría de Guerra, Comando de Apoyo Administrativo del Ejército, “para fines habitacionales de la Institución destinataria”[33], los inmuebles fiscales asignados como lotes de terreno y Block de departamentos, situados en la Villa San Luis, con una superficie de 112.155,54 m2.  Después de individualizar los lotes, el Decreto, indica textualmente lo que sigue: “Si el Servicio beneficiario no utilizare los inmuebles en los fines señalados o si los cediere, a cualquier título, se pondrá término de inmediato a la presente destinación, bastando para ello el sólo informe de la Secretaria Regional Ministerial de Bienes Nacionales de la Región Metropolitana de Santiago, que acredite cualquiera de las circunstancias antes señaladas”[34].  Mediante otro decreto exento, el Nº 228, aclaró que una vez tramitado este decreto, “sus antecedentes deberán volver a la División de Bienes Nacionales a objeto que proceda a informar la transferencia de retazo excluido en favor de los ocupantes de dichos inmuebles”[35], quedando claro que las viviendas de los bloques 16 y 17 del Lote 18-A, deben transferirse gratuitamente  a las 95 familias que se libraron del desalojo en los años posteriores al golpe militar.

Estos decretos legitimaron la apropiación de estos departamentos, efectuado por el Ejército entre 1973 y 1978, pero la dejaron sujeta a que se consignara para fines habitacionales de la Institución destinataria, las Fuerzas Armadas. 

En mayo de 1997, el Diario El Mercurio[36], informó que el Ejército había vendido los terrenos de la Villa San Luis, en 80 millones de dólares a una sociedad compuesta por los grupos Cueto, Zalaquett, Sarquis, Martinez y Kassis[37], para la construcción de un mega proyecto, innovador en Chile.  El 15 de julio del mismo año, se da a conocer, a través de la prensa el comienzo de la demolición de los Bloques de departamento de la Villa San Luis, en una ceremonia, encabezada por el alcalde de la época, Joaquín Lavín; quien manejó una retroexcavadora empleada para esta demolición, y que no ocultó su satisfacción por apoyar el proyecto de levantar un “Centro Integral de Negocios” al estilo de los modernos centros de Estados Unidos y Europa.

Los terrenos fueron vendidos por el Ejército en 1996, con la venia del entonces comandante en jefe del Ejército, Augusto Pinochet, a la llamada inmobiliaria Parque San Luis, generando una discusión por el valor de esta transacción, por tanto, estos terrenos poseían un valor real de 126 y 160 millones de dólares y no el valor de venta final (80 millones de dólares)[38]

El sólo hecho de la venta de los terrenos evidencia una irregularidad, por cuanto, lo estipulado en los decretos Nº 38 y Nº 228 (aludidos anteriormente), los terrenos entonces normados para la construcción “exclusiva” de complejos habitacionales del Ejército, se venden a privados, para la construcción de un Mega proyecto. La ubicación privilegiada del otrora Fundo San Luis, lo erige como un terreno apreciable y altamente avaluado, rentable para cualquier asociación privada.

DESALOJO Y ORGANIZACIÓN

1.- Las familias de la Villa San Luis
Las familias ocupantes de estas viviendas, y desalojadas por el Régimen Militar, estaban constituidas por obreros, trabajadores domésticos y pequeños comerciantes, que con esfuerzo y organización, habían ahorrado lo suficiente y requerido[39], para la asignación legal de los departamentos de la Villa San Luis. El tener su casa propia, constituía un logro y satisfacción personal[40], que cumplía con una de las principales e históricas demandas de la sociedad y que en el Programa del Gobierno de Salvador Allende era prioridad. Eran trabajadores que en su mayoría cumplían sus funciones para habitantes de la misma Las Condes, y que aspiraban obtener solución habitacional en su propia comuna[41], donde habían tejido sus redes de trabajo, amistad y esparcimiento[42]. El Presidente Salvador Allende, por tanto, privilegio la urgencia de las demandas habitacionales de los sin casa y habitantes de campamentos de Las Condes para el destino del Fundo; y así los trabajadores, no tan sólo obtuvieran su casa, sino que también, permanecieran en la comuna.
2.- El desalojo a través de los desalojados.
La experiencia de ser despojados de un Derecho, legalmente obtenido, a través de la violencia y arbitrariedad; la impotencia de no poder luchar ni confrontar al poder que los aplastaba, va acumulando en el transcurso de los años, ira, rencor e impotencia[43].

Los pobladores desalojados, primero sufren el atrincheramiento de los militares, provocando su hacinamiento, el sentirse “prisioneros en su  misma casa”[44], continuamente amedrentados física y psicológicamente, temiendo por su vida y no pudiendo transitar libremente por los pasillos de su propio complejo habitacional[45], posteriormente y con sólo pocas horas de aviso, se les desaloja de sus hogares y son trasladados, en camiones de basura, a casas completamente abandonas, precarias y medio destruidas[46]; una vez ejecutado este segundo ejercicio, las familias desalojadas deben reinstalarse en las viviendas asignadas, sin la mayoría de sus pertenencias[47]. Fueron despojados de sus viviendas, de sus ahorros, de sus pertenencias y de su dignidad[48], sufriendo con todo ello, tortura física[49]. Una vez “instalados” en su precarias viviendas, los desalojados deben “regularizar” su situación legal, por lo que, deben registrarse para pagar dividendos de las casas asignadas, desvaloradas y arruinadas, como si fueran viviendas nuevas[50].

Mientras tanto, sus hogares son ocupados por familias de Funcionarios Militares; el hecho que las familias asignadas legalmente para ocupar el Complejo habitacional (según la ley vigente hacia 1973) habían comenzado a habitar y a cancelar sus dividendos a fines de 1972 y que para 1973 no estaban cancelados en su totalidad, no poseían Título de Propiedad de sus viviendas[51], lo que no tan solo facilitó el despojo, sino también, dificultó comprobar la legalidad de su habitar en San Luis[52].

3.- Movimiento reconquista de nuestros Derechos
Ante la impotencia de estos acontecimientos, lo material, lo espiritualmente perdido y la necesidad de restitución; y tras el consumado negocio que significó la venta del deteriorado complejo habitacional por parte del Ejército[53], motiva a los antiguos pobladores a reagruparse para exigir algún tipo de indemnización[54]; es así como en 1997, las familias se organizan en un movimiento llamado “Reconquista de nuestros Derechos”[55] y comienzan así una lucha, que lamentablemente, es poco  fructífera hasta el día de hoy. 

La primera dificultad, fue demostrar y acreditar la posesión legal de los departamentos, puesto que, los militares quemaron cuentas de ahorro y todo documento que avalara la legalidad de la ocupación, además de la inexistencia de los Títulos de Propiedad. 

Favorablemente algunas familias conservaban las boletas de los pagos de sus dividendos[56], lo que les facilita la legitimación como dueños de los departamentos de la Villa San Luis ante los Tribunales, comenzando  así el proceso de acreditación de sus viviendas.

Derivado de esta reclamación, surgen dos Litigios legales; el primero hacia la Inmobiliaria San Luis, dueña de los terrenos, y en segundo lugar, hacia el Estado como ejecutor violaciones de los Derechos de los Ciudadanos y como actual garante de los mismos[57]. La primera disputa, fue favorablemente resuelta el año 2005, hacia los integrantes del movimiento[58] y a pesar que la segunda fue también vencida por los pobladores el año 2004[59] fue apelada por el Estado, y aún continúa en tramitación.

Actualmente, la agrupación sigue luchando  por la reivindicación de sus derechos, la restitución de sus bienes materiales y con esto la confianza por los estamentos estatales. A pesar de esto y que hacia el año 2005 el movimiento continuaba dinámico[60], hoy se encuentra parcialmente inactivo[61].

DESALOJO DE SAN LUIS, ANTECEDENTE Y EJERCICIO DE POLÍTICAS DE ERRADICACIÓN, EN DICTADURA MILITAR

El caso de la Villa San Luis, estudiado como redistribución de población no es un caso aislado ni particular de este tipo de ejecuciones en el período de Dictadura Militar, es por esto y porque éste se desarrolla a pocos días de realizado el Golpe, que la Villa San Luis, constituye, para esta investigación, un antecedente de los flujos, movimientos y reubicación de la población de Santiago desde el Estado, a través del Régimen Militar.

Existieron otros desalojos durante el período estudiado[62], que por realizarse en momentos de represión y ocultamiento, como en el caso de la Villa San Luis, pasaron desapercibidos por la prensa y la población nacional en general. A pesar de esto, existen dos casos no olvidados, el campamento de Lo Barnechea y el de Colón Oriente[63], trasladados en su mayoría a La Pintana; y ejecutados bajo los mismos parámetros del Desalojo de San Luis.

La Dictadura militar, también ejecutó controladas y programadas erradicaciones de campamentos, a través, de sus políticas de vivienda y urbanismo[64] y realizado por el MINVU, desde 1979 culminando en 1984[65], que significó el movimiento de 28.703 familias[66].

La erradicación se ejecutó principalmente en Santiago, Las Condes, Conchalí y La Florida, siendo las dos primeras, las con mayor población desplazada[67]. Las principales comunas receptoras de estas familias fueron, en el sector sur de la capital, La Granja, San Bernardo y Puente Alto; en el nor poniente, Renca, Pudahuel y Quilicura; y fuera del área Metropolitana (para el período), Colina, San José de Maipo, Peñaflor y Paine[68].

Los sectores dadores de población, constituyen en total el 52% [69] de la población total neta reubicada.

CONCLUSIONES

El caso del desalojo de la Villa San Luis, estudiado como desplazamiento de población, nos hace pensar en una política de reubicación a través, de  parámetros materiales, es decir, la distribución poblacional a través de los índices de ingresos de las familias ubicadas.

El Programa de Gobierno de Salvador Allende, contemplaba, entre otras cosas, políticas de descentralización e integración social, que por medio de las políticas de vivienda, se distribuía a la población, según sus necesidades, requerimientos y disponibilidad territorial. Los trabajadores de la Comuna de Las Condes, demandaban hogar, pero a su vez, demandaban no ser erradicados de su propia comuna, por esto, el Presidente Salvador Allende, poseyendo un basto terreno disponible para cualquier tipo de edificación, opta por la construcción de un complejo habitacional, para suplir estas demandas, sin considerar la ubicación estratégica, ni los índices de ingresos para tal efecto.

El Programa del Gobierno Popular, no respondía a una ubicación segregada de población, como se venía ejecutando desde la reestructuración de Santiago, por Vicuña Mackenna en el siglo XIX, y constituía, por tanto, una distribución de población innovadora y única para la Región Metropolitana. Más bien respondía a una integración e interacción de distintas clases sociales en la ciudad de Santiago.

La ubicación del complejo habitacional, en el corazón de Las Condes, cercano a la Escuela Militar, puede haber sido parte de las motivaciones para que su desalojo tuviera carácter de urgente, ejecutándose tres días después del Golpe Militar. También es importante tomar en cuenta, para efectos del desalojo, que parte de los terrenos del Fundo, habían sido concedidos a la construcción de viviendas para las necesidades de las Fuerzas Armadas; constituyendo también un antecedente en torno a la ejecución del desalojo mismo y para la apropiación de todo el complejo por parte del Ejército.

Actuar de forma tan rápida y con tal prioridad, también es un signo de la fuerza y actuar histórico de la elite de nuestro país, ya que más que una política de segregación – y evidentemente lo es-, es el típico accionar de ésta cuando son tocados sus intereses, sobretodo en el derecho a propiedad, es decir, cuando se amplían o se democratizan el derecho de propiedad privada a sectores ciudadanos no propietarios[70], cuando estos nuevos propietarios no están dentro del circulo social –aristocrático- de los propietarios tradicionales, considerando, además, la ubicación de tal patrimonio.

Según el historiador Juan Carlos Gómez, el derecho de propiedad siempre ha sido un problema para la elite que ostenta el poder económico y parte del político. En defensa del derecho de propiedad privada, estos sectores estuvieron dispuestos, en primer lugar, a limitar los Derechos Políticos de los Ciudadanos y  luego, simplemente, conculcar y violar los Derechos Humanos, especialmente los derechos a la vida y la libertad, como una forma de proteger sus propiedades[71]. Esta reflexión, puede graficar el desalojo de la Villa San Luis de Las Condes, ya que el derecho de propiedad que reclamaba la elite y sobretodo el Ejército, fue uno de los primeros actos de violaciones a los Derechos Humanos, no solo en el derecho a la vida y la libertad, sino al derecho a la vivienda.

BIBLIOGRAFÍA
Libros
Juan Carlos Gómez, LA FRONTERA DE LA DEMOCRACIA. DERECHO DE PROPIEDAD EN CHILE 1925-1973, LOM Ediciones, 2000

Periódicos
El Mercurio, EN LA VILLA SAN LUIS DE LAS CONDES: Definen el plan inmobiliario más grande del país US800 millones, 26 de mayo 1997.

Entrevistas
Entrevista realizada a Manuel Yévenes, julio 2005.
Entrevista realizada a Juana Erices, julio 2005
Entrevista realizada a Laura Gómez, julio 2005

Ediciones electrónicas
Francisco Labbé y Marcelo Llévenes, EFECTOS DISTRIBUTIVOS DEL PROCESO DE ERRADICACIÓN DE POBLACIONES EN EL GRAN SANTIAGO, CEP Centro de Estudios Públicos, estudios públicos Nº24, 1986, 198, http://www.cepchile.cl/dms/lang_1/doc_1571.html pág. (julio 2005)

Miguel Lawner, DEMOLICIÓN DE LA VILLA SAN LUIS EN LAS CONDES, HISTORIA DE DOS DESPOJOS, Santiago junio de 2007,  2, en  http://www.socioscorfuch.cl/pdf/Desalojo%20San%20Luis.pdf  (julio 2005)

Documentos
Miguel Lawner, Arquitecto ex Presidente de La CORMU, DEMOLICIÓN DE LA VILLA SAN LUIS EN LAS CONDES, Memorandum versión 1997.

Bibliografía referencial
El Expreso Oriente, PROYECTO CENTRO INTEGRAL DE NEGOCIOS EN VILLA SAN LUIS, FUTURO EPICENTRO FINANCIERO DE SUDAMERICA, 8 agosto 1997

El Mercurio, CONJUNTO SAN LUIS DE LAS CONDES, POBLADORES DE EZ VILLA EXIGEN INDEMNIZACIÓN, 9 marzo 2000

Informes varios del MOVIMIENTO RECONQUISTA DE NUESTROS DERECHOS, Personería Jurídica 164 de la Ley 19.418

La Época, UN PROYECTO DIGNO DE UN JAGUAR, 27 julio 1997

La Tercera, VILLA SAN LUIS DA PASO A NUEVA LAS CONDES, 16 mayo 1999

La Tercera, LOS ENREDOS DE LA VILLA SAN LUIS DE LAS CONDES, 22 julio 1998

Las Últimas Noticias, PRESENTARON DEMANDA POR VENTA DE VILLA SAN LUIS, 10 diciembre 1997

Las Últimas Noticias, DIRECCIÓN DE OBRAS PERMITIÓ DEMOLICIÓN, 31 octubre 2000

Las Últimas Noticias, ESTUDIARÁN VENTAS DEL EJÉRCITO, 12 julio 1998

Las Últimas Noticias, PERFIL DE LOS EX SUBOFICIALES QUE SE NIEGAN A ABANDONAR DEPARTAMENTOS, ATRINCHERADOS ERAN SOLDADO DE ELITE, 30 octubre 2000

Nacional, POBLADORES IMPUGNAN ENAJENACIÓN DE MÁS DE CIEN MIL METROS CUADRADOS, OTRA POLÉMICA POR BIENES MILITARES, AHORA EN SAN LUIS DE LAS CONDES, 22 julio 1998




[1] Miguel Lawner, DEMOLICIÓN DE LA VILLA SAN LUIS EN LAS CONDES, HISTORIA DE DOS DESPOJOS, Santiago junio de 2007,  2, en  http://www.socioscorfuch.cl/pdf/Desalojo%20San%20Luis.pdf  (julio 2005)
[2] Miguel Lawner, DESALOJO DE LA VILLA SAN LUIS EN LAS CONDES, Memorandum versión 1997, Documento interno Movimiento Reconquista Nuestros Derechos.
[3] Lawner, DOMOLICIÓN DE LA… Op. Cit., 3
[4] Entrevista realizada a: Manuel Yevenes, poblador de la Villa San Luis. Julio 2005
[5] Entrevista realizada a: Juana Erices, pobladora de la Villa San Luis. Julio 2005
[6] Lawner, DESALOJO DE LA VILLA…, Op. Cit.
[7] Entrevista realizada a: Juana Erices, julio 2005
[8] Lawner, DEMOLICIÓN DE LA… Op. Cit.  3
[9] Lawner, DEMOLICIÓN DE LA… Op. Cit. 2
[10] Lawner, DEMOLICION DE LA… Op. Cit. 2
[11] Lawner, Ibídem
[12] Lawner, Ibídem
[13] Lawner, Ibídem
[14] Lawner, Ibídem
[15] Lawner, DESALOJO DE LA VILLA… Op. Cit.
[16] Lawner, DEMOLICIÓN DE LA… Op. Cit.  5
[17] Lawner, Ibídem
[18] Lawner, Ibídem
[19] Lawner, Ibídem
[20] Lawner, DEMOLICION DE LA… Op. Cit. 3
[21] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes, julio 2005
[22] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes, julio 2005
[23] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes, julio 2005
[24] Lawner, DESALOJO DE LA VILLA… Op. Cit.
[25] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes, julio 2005
[26] Entrevista realizada a: Juana Erices, julio 2005
[27] Entrevista realizada a: Laura Gómez, julio 2005
[28] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes, julio 2005
[29] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes, julio 2005
[30] Lawner, DESALOJO DE LA VILLA… Op. Cit.
[31] Lawner, Ibídem
[32] Lawner, Ibídem
[33] Lawner, Ibídem
[34] Lawner, Ibídem
[35] Lawner, Ibídem
[36] El Mercurio, EN LA VILLA SAN LUIS DE LAS CONDES: Definen el plan inmobiliario más grande del país US800 millones, 26 de mayo 1997.
[37] Lawner, DESALOJO DE LA VILLA… Op. Cit
[38] Lawner, DESALOJO DE LA VILLA… Op. Cit
[39] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes, Julio 2005
[40] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes, Julio 2005
[41] Lawner, DEMOLICION DE LA… Op. Cit. 2
[42] Lawner, Ibídem
[43] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes y Juana Erices; julio 2005
[44] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes, Julio 2005
[45] Entrevista realizada a: Laura Gómez, Julio 2005
[46] Entrevista realizada a: Juana Erices, Julio 2005
[47] Entrevista realizada a: Juana Erices, Julio 2005
[48] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes, Julio 2005
[49] Entrevista realizada a: Laura Gómez, Julio 2005
[50] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes, Julio 2005
[51] Lawner, DEMOLICIÓN DE LA… Op. Cit. 6
[52] Lawner, Ibídem
[53] Lawner, DEMOLICIÓN DE LA… Op. Cit. 21
[54] Lawner, Ibídem
[55] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes y Juana Erices, julio 2005
[56] Lawner, DEMOLICION DE LA… Op. Cit. 21
[57] Entrevista realizada a: Miguel Lawner, agosto 2005.
[58] Entrevista realizada a: Juana Erices, Julio 2005
[59] Entrevista realizada a: Juana Erices, Julio 2005
[60] Entrevista realizada a: Juana Erices, Julio 2005
[61] Entrevista realizada a: Laura Gómez, octubre 2008
[62] Entrevista realizada a: Manuel Yévenes, julio 2005
[63] Entrevista realizda a: Miguel Lawner, agosto 2005
[64] Francisco Labbé y Marcelo Llévenes, EFECTOS DISTRIBUTIVOS DEL PROCESO DE ERRADICACIÓN DE POBLACIONES EN EL GRAN SANTIAGO, CEP Centro de Estudios Públicos, estudios públicos Nº24, 1986, 198, http://www.cepchile.cl/dms/lang_1/doc_1571.html pág. (julio 2005)
[65] Labbé y Llévenes, Op. Cit. 200
[66] Labbé y Llévenes, Ibídem
[67] Labbé y Llévenes, Ibídem
[68] Labbé y Llévenes, Ibídem
[69] Labbé y Llévenes, Ibídem
[70] Juan Carlos Gómez, LA FRONTERA DE LA DEMOCRACIA. DERECHO DE PROPIEDAD EN CHILE 1925-1973, LOM Ediciones, 2000, Santiago de Chile,  11
[71] Gómez, Ibídem.

ESTE ES UN ARTÍCULO SOBRE UNA INVESTIGACIÓN MÁS AMPLIA.

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