
Mis abuelitos... hay momentos en la vida que uno titubea, piensa más de la cuenta... a veces, tampoco se piensa demasiado otras veces dejamos de hacer las cosas que nos gustan... de visitar gente que queremos... nos embuimos en la nada aunque estemos en un gran todo... aunque sigamos respirando y caminando... mirando pero no observando ni sopesando... esto es común! claro... a veces no damos cuenta de las señales o no nos quitamos la odiosa venda... a veces no somos los mismo a pesar que sigamos siendo los mismos dentro de nosotros mismos... a veces la melancolia nos envuelve... no se malo, ciertamente... pero también dejamos cosas de lado y le dedicamos demasiado tiempo a la reflexión y nos olvidamos de la acción... a veces (emulando a mi queridisimo y entrañable profesor Galvez) nos sentamos en un gran confortable sillón blando, estamos comodos, pero no nos damos cuenta que nos hundimos... y si nos percatamos, estamos muy comodos para actuar...
Mi abuelita y mi abuelito, se conocieron... en una feria, se cruzaron... y no tan sólo cambiaron sus propias vidas, sino también las de muchas personas que ahora somos una gran y extendida familia... peleaban amenudo... pero se amaban... a pesar de las discusiones, se toleraban... supieron arriesgar y caminar, juntos y con una prole al lado y a cuestas...
Cambiaron la vida de todos nosotros... mi abuelito, el mejor hombre que conocí jamás, un ejemplo de una vida común, llena de tropiezos y errores, pero que no dejó de ser una gran vida y una hermosa vida, que repercutió y sigue repercutiendo en toda nuestras vidas... sin él no seríamos los de ayer, los de hoy y los del futuro...
Bueno, debería estar estudiando en estos precisos momentos... pero aquí estoy, honrando al viejo más hermoso y más perfecto (a pesar de su inmensa imperfección, y por eso perfección!) que me cambio mucho antes de nacer...
saludos
ResponderBorrargracias por el comentario que dejaste en mi blog, es motivador saber que alguien lee, aquello que escribi con tanto sentimiento. Ademas muy buena reflexion sobre tus abuelos, hace muy poco sufri la perdida de uno y quizas cuando supimos que ya no seria el mismo de siempre nos dimos cuenta de cuan valioso era en la vida familiar, el amo y jefe, un buen hombre, un buen abuelo, algo muy lindo que podemos comentar en comun, adios, un abrazo.