Los últimos acontecimientos nos dibujan una variada gama de sensaciones, variados grupos vitoriando alegres canticos y los otros que con lagrimas en los ojos se despiden de un "salvador"... es realmente impresionante la diversidad que existe en el mundo, mientras unos se alegran por la muerte del dictador asesino y ladron, por otro, algunos lloran al que los hiso más ricos o al que simplemente les robó el corazón....
En mi caso particular, no puedo estar contenta ni menos satisfecha, porque un ser que le hiso tanto daño a la gente, que no tan sólo asesinó y torturo, sino que también lucro con ello -su familia y partidarios también- muera entre los suyos con el cantico sentido de los partidarios bajo su ventana. No me contenta, porque su destino era morir -como todos nosotros- pero las condiciones de su muerte deberían de haber sido distintas... ni pena ni condena!!! triste, me entristece la enorme lista de familiares de detenidos desaparecidos y los compañeros torturados, que no podrán, ya nunca, ver al dictador y genocida entre las rejas... a todos esos compatriotas que en estos momentos reflexionan sus vidas y los terribles recuerdos de ultrajes facilitados por la avaricia y codicia del dictador y su mujer armani, se vienen a la memoria y duelen, a toda esa gente que merecía la condena de su más tirano rival, a toda esa gente... perdón, la historia y los historiadores no olvidaremos quién fue, ni lo que hiso, ni tampoco como lo hiso, no tan sólo él, sino también sus partidarios los que estuvieron en su gobierno y su familia que cada vez más rica y adinerada vivía... a Cardemil, que para el estos crimenes se fundaron bajo un estado de guerra, para Evelyn Matei, que para ella los honores a SU presidente son necesarios, sobre todo cuando su bancada asistió al cepelio de Gladys Marian... la gran Gladys -NO MATO A NADIE- por eso todos podíamos ir a su funeral... al de Pinochet... NO...
A todos ellos, la historia que escribiremos será la de nuestros ojos, la de un dictador que vendió al país, al capital, al capitalismo a su propia codicia y sobre todo a su mujer... que la vistió de armani y bouitton que la paseó por el mundo, mientras su negocio era la muerte y la estafa... un vil delincuente, nunca un presidente...
En mi caso particular, no puedo estar contenta ni menos satisfecha, porque un ser que le hiso tanto daño a la gente, que no tan sólo asesinó y torturo, sino que también lucro con ello -su familia y partidarios también- muera entre los suyos con el cantico sentido de los partidarios bajo su ventana. No me contenta, porque su destino era morir -como todos nosotros- pero las condiciones de su muerte deberían de haber sido distintas... ni pena ni condena!!! triste, me entristece la enorme lista de familiares de detenidos desaparecidos y los compañeros torturados, que no podrán, ya nunca, ver al dictador y genocida entre las rejas... a todos esos compatriotas que en estos momentos reflexionan sus vidas y los terribles recuerdos de ultrajes facilitados por la avaricia y codicia del dictador y su mujer armani, se vienen a la memoria y duelen, a toda esa gente que merecía la condena de su más tirano rival, a toda esa gente... perdón, la historia y los historiadores no olvidaremos quién fue, ni lo que hiso, ni tampoco como lo hiso, no tan sólo él, sino también sus partidarios los que estuvieron en su gobierno y su familia que cada vez más rica y adinerada vivía... a Cardemil, que para el estos crimenes se fundaron bajo un estado de guerra, para Evelyn Matei, que para ella los honores a SU presidente son necesarios, sobre todo cuando su bancada asistió al cepelio de Gladys Marian... la gran Gladys -NO MATO A NADIE- por eso todos podíamos ir a su funeral... al de Pinochet... NO...
A todos ellos, la historia que escribiremos será la de nuestros ojos, la de un dictador que vendió al país, al capital, al capitalismo a su propia codicia y sobre todo a su mujer... que la vistió de armani y bouitton que la paseó por el mundo, mientras su negocio era la muerte y la estafa... un vil delincuente, nunca un presidente...
Comentarios
Publicar un comentario
Es un placer que nos leamos